Un servicio adaptado a la vivienda
La limpieza doméstica no debería convertirse en otra obligación que arrastras toda la semana. La limpieza se adapta al tamaño, uso y estado real de la vivienda.
Antes de presupuestar preguntamos por metros aproximados, habitaciones, baños, frecuencia y tareas prioritarias. Una vivienda mantenida no requiere el mismo tiempo que una limpieza acumulada, y preferimos explicarlo con claridad.
Qué puede incluir
Limpieza de baños y cocina dentro del alcance acordado
Suelos, polvo y superficies accesibles
Dormitorios y zonas comunes
Servicio puntual o planificación recurrente
Antes de confirmar
El alcance se acuerda previamente. Tareas especiales, zonas exteriores, cristales de difícil acceso, retirada de objetos o trabajos ajenos a una limpieza habitual deben indicarse para valorar si pueden incluirse.